El morrón o pimiento es uno de los activos más cotizados de la verdulería. Ni que hablar del precio del tomate, pero eso es solamente por temporadas. Sin embargo, el morrón se ha caracterizado siempre por ser un producto de precio elevado y sin embargo siempre necesario para las comidas de los argentinos.

Aquí entonces la buena noticia, porque a largo plazo la robótica siempre tiende a disminuir los precios del producto final y permitir aumentar la producción. Es decir, cuanto más automatizado un proceso, más eficiente y también mayor velocidad para tener el producto acabado. Al menos, eso es lo que siempre se busca con el avance de la tecnología en el sector agrícola.

Para eso, en un trabajo colaborativo y mancomunado, la Universidad de Wageningen (Países Bajos), la Universidad de Umeå (Suecia) y la Universidad Ben‐Gurion del Néguev (Israel) han lanzado el primer robot que cosecha morrones.

El robot no se mueve libremente, sino que lo hace sobre rieles. El experimento se realizó en un invernadero, pero dada la metodología, se podría aplicar probablemente en cualquier lugar. Lo increíble de Sweeper es que no se trata de una simple máquina que se desplaza y recoge cosas. Tiene un brazo mecánico con amplitud de movimiento, una cámara RGB-D y gracias a su programación es capaz de darse dónde están los cultivos que tiene que seleccionar y colocarlos en una sesta.

Esta sesta, en realidad está en un carro sobre la que está armado el robot que gracias a las programación algorítmica detecta los morrones a su paso y los recoge sin dañar ni el morrón ni lo que está a su alrededor.

El período de prueba de este experimento tardó unas cuatro semanas y el tiempo promedio de cosecha por cada fruto fue de 24 segundos. Probablemente un ser humano a estas altura los haga más rápido, no hay dudas de eso. Pero es el camino al futuro.