Aquí una de las curiosidades que tal vez no son tan conocidas y es que Henry Ford fabricaba tractores desde el año 2017. No lo hacía a nombre de la compañía Ford, sino que a través de Fordson, producto de la unión de Harry Ford y Harry Ferguson. Así fue como los dos Harrys comenzaron a fabricar tractores y uno de los primeros lanzamientos fue el tractor Ford 9N.

Se combinaban dos grandes de la industria, la potencia mecánica de Ford y las innovaciones tecnológicas de Ferguson. En este caso el caballo de batalla era el sistema de enganches de tres puntos que estaba patentado por Ferguson, conocido como Ferguson System.

Más tarde, al mismo tiempo que terminaba la Segunda Guerra Mundial, el nieto de Henry Ford rebautizó la empresa como Henry Ford II y continuó con la fabricación de tractores con una marca muy característica y era el color de los tractores que combinaba carrocería azul con gomas de color naranja.

El salto de la línea de producción vino sobre todo a partir de 1965 cuando Ford lanzó los modelos nuevos, Ford 2000 y Ford 3000. Esto implicó una renovación completa en la línea y el fin de una era. La línea anterior quedó obsoleta y descontinuó la producción para volcarse a estas nuevas máquinas, ya con una competencia cada vez mayor en el mercado.

Las vueltas que tiene la historia han dado que finalmente otra renombrada marca de automóviles se encargara de la fabricación de los tractores de Ford. Se trató de FIAT, la marca italiana de autos que a partir de la década del noventa tomó la producción de tractores de Ford y para darle una nueva impronta fue absorbida por una de las marcas más resonantes que hoy tiene el mercado: New Holland.

En este sentido, la absorción de los tractores que antes eran fabricados por Ford por parte de New Holland terminó por consolidar la posición de la que hoy es una marca líder en el mercado de máquinas asociadas a la industria agropecuaria, desde tractores para el campo, hasta toda la línea de herramientas de la producción.