Estas últimas semanas empezó a difundirse cada vez más la noticia y comenzó a cundir el pánico por el pulgón amarillo, que parece que esta nueva temporada ha encontrado un clima favorable para expandirse y reproducirse.

Es por eso que el Senasa ya declaró la emergencia fitosanitaria y el temor a que se den pérdidas de hasta el 60% en las cosechas. Si bien este tipo de problemas existen siempre y los productores agropecuarios tienen que lidiar con eso, se sumaría a la crisis que fue desatada por los incendios en Corrientes y a la situación de desabastecimiento que ha lateralizado el conflicto en Europa entre Rusia y Ucrania.

La preocupación principal se debe a que hace cuestión de un año el pulgón amarillo comenzó a hacer una transferencia hacia otros cultivos, ya que los registros indican que hace más de tres décadas está presente en los cultivos de caña de azúcar. Sin embargo, desde 2021 también comenzaron a verse afectadas las plantaciones de sorgo por el pulgón amarillo.

Se piensa que esto puede haberse introducido a través de productos internacionales, ya que en 2013 este fenómeno empezó a verse en Estados Unidos. Ante esta situación algunas marcas comenzaron a trabajar semillas que pudieran ofrecer resistencia a la infección producida por el pulgón amarillo. Entre estas marcas se encuentran Tobin y Advanta. Este último presentó su producto en Expoagro 2022 con muy buenas expectativas y recepción.

El vector deriva de del virus sugarcane yellow leaf virus (ScYLV), y la preocupación está dada porque, aunque en proporciones menores a su máximo estimable del 60%, ya se han visto reducciones debido al efecto de la propagación del pulgón en las últimas cosechas de sorgo. De allí, que haya que comenzar a prepararse para erradicar este problema antes de la propagación masiva.