Home Agricultura de Precisión Qué es el Trigo Espelta y cómo se cultiva en Argentina

Qué es el Trigo Espelta y cómo se cultiva en Argentina

El Trigo Espeleta es la estrella hoy en España. En Argentina todavía no está en auge, pero de a poco va ganando terreno

En España es normal encontrarse con el trigo Espelta, de hecho es algo que cada día está más pedido. Aquí en Argentina, sin embargo, hoy se empieza a mostrar alguna tendencia de producción pero no se trata todavía de la variedad más utilizada.

Hace algunos años se redescubrió esta variedad de trigo, Espelta, porque vienen del latín Tricum Spelta. Sobre todo está vinculado a las nuevas tendencias que promueven prácticas de desarrollo sustentable y que también sirven para economizar en otros aspectos. ¿Por qué?

Porque por ejemplo el Trigo Espelta sirve para combatir esas plagas que a veces son tan difíciles de erradicar y que se extienden sin parar por los suelos rurales.

Decimos que se reintrodujo, porque este trigo ya se producía en nuestra región pampeana por sus características versátiles. Es un trigo que no necesita prácticamente de demasiado mantenimiento si se lo compara con otras variedades. Incluso ha sido comercializado desde tiempos inmemorables. Se sabe que al menos hace siete mil años que se plantaba y se comerciaba con esta variedad de trigo.

El problema fundamental por el que se dejó de utilizar en un principio fue por la dureza de la cáscara. Es decir, aquello que lo hacía tan resistente a las plagas, que no podían atravesar su cáscara también lo convertía en un producto difícil de comercializar en masa y con el correr de los años y la incorporación de plaguicidas, finalmente fue quedando desplazado por otras variantes.

Sin embargo, la cultura ecológica lo está trayendo nuevamente y en este sentido parece que existe una nueva puesta en valor de este tipo de recursos, que también necesitan menos plaguicidas debido a las propiedades que ya tiene. Y que además es una variante muy resistente a los cambios climáticos. Por eso los registros históricos hablan de que se consumía inclusive en el antiguo Egipto.

Estos registros también hablan de su utilización para la elaboración cervecera en regiones antiguas de China. De a poco, se está volviendo a reincorporar a nuestro ecosistema de producción por su gran capacidad de adaptación, resiste muy bien el frío y las temperaturas extremas. Incluso puede desarrollarse con menos agua que otras variantes. Así que está comenzando a ser tenido cada vez más en cuenta no solamente por consideraciones ecológicas, sino por su potencialidad ante las condiciones climáticas adversas.