El gluten se ha vuelto una de las problemáticas recientes conocidas de estas últimas décadas. Lamentablemente en nuestro país todavía es difícil o, al menos limitada, la oferta de productos para celíacos y sigue considerándose un mercado de nicho.

En otros países se ha optado por volcar una buena parte de la producción al trigo sarraceno, este tipo de trigo sigue aportando un gran valor nutricional, pero con una salvedad importante, que puede ingresar en la dieta de los celíacos porque no contiene gluten.

Lo cierto es que este tipo de trigo tiene un beneficio grande también para los productores que han comenzado a experimentar con él. La cantidad de sembrado que se recomienda por hectárea es de cincuenta a los setenta kilogramos. El trigo sarraceno es de crecimiento rápido, por lo cual los resultados se ven enseguida.

Una buena de esta es que por su rápido crecimiento y expansión elimina enseguida las plagas, por lo cual reduce los costos en fumigaciones y plaguicidas, ya que es más rápido que las plagas. Los primeros cotiledones de la planta de trigo sarraceno tardan menos de una semana en crecer. Si las condiciones son favorables en un mínimo de cuatro días ya pueden comenzar a verse los resultados.

Es dable destacar que sirve para todo tipo de consumo, para el consumo animal y para el consumo humano. La única contra que sí tiene es la sensibilidad a temperaturas muy frías, por lo cual es una buena alternativa para cultivo de estación.

Algo importante a la hora de comenzar a trabajar con este tipo de cultivos es saber que necesita de la oxigenación correcta y que los suelos que estén muy compactados no son terrenos amigables para el crecimiento del trigo sarraceno. Lo ideal es la incorporación de cultivos o de materias orgánicas, algo que hemos desarrollado en otros posts.

Sin dudas, este tipo de cultivos todavía está en fase de desarrollo en nuestro país, pero tiene un gran potencial tanto para el mercado interno como para el mercado externo, puesto que su demanda aumenta día a día a partir de que se ha tomado conciencia de que hay cada vez más personas que tienen alergias o sus organismos sufren rechazos al glúten.