La Jeep Gladiator Rubicon es una descendiente directa del Jeep Wrangler, pero esta vez el hijo fue en busca de lo que le faltaba al padre y se puede decir que lo encontró. Es más grande que el Jeep Wrangler y también aumenta su diferencia entre los ejes.

Tiene varias bocas de apertura y aunque con similitudes al Wrangler, la Jeep Gladiator Rubicon es muy similar a su predecesora, las bocas son más anchas para permitir que ingrese más aire para refrigerar el motor.

En el chasis, sobre los laterales, tiene soldadas dos barras de metal que protegen el resto de la carrocería de cualquier golpe, porque es un vehículo pensado cien por ciento para el off road.

Se trata de un Jeep totalmente customizable. Es decir que se pueden extraer las puertas, los techos y el parabrisas se puede tirar para adelante y así queda como los clásicos. Si te gusta sentir la brisa nada mejor que este Jeep.

Los amortiguadores son Fox y los resortes que están junto a las llantas de 17 pulgadas pensadas para el off road son de tipo elicoidal. La ventaja de los amortiguadores Fox es que modifican su resistencia de acuerdo al trabajo que haga la pick up. En este sentido se adaptan a cada tipo de superficie para entregarle más versatilidad a la camioneta.

El Jeep Gladiator Rubicon  además de tener una composición robusta tiene una altura de despeje de casi treinta centímetros, con lo cual la única forma de que se golpee el chasis sería quedar colgado con tres ruedas. Y ahí es donde intervienen las barras de metal de los costados para proteger la carrocería.

En la parte trasera viene con dos ganchos de remolque y en cuanto a materia de seguridad incorpora alerta de colisión inminente. El motor no es turbo y viene con 285 caballos de fuerza, que es lo que entrega este motor 3,6 V6. Sí, come combustible, pero la contracara son sus 353 Nm de torque. Con lo cual, es la pickup up mediana más poderosa del sector.