China, el principal importador internacional de soja finalmente aprobó un desarrollo realizado por el CONICET. Se trata de la soja HB4, una producción conjunta de la empresa Bioceres y del CONICET.

El desarrollo se dio en 2012 cuando un equipo dirigido por la Universidad del Litoral desarrolló en conjunto con Bioceres este tipo de soja transgénica que puede soportar las sequías. Luego de que se difundiera la noticia, el Ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación Daniel Filmus señaló que “la aprobación por parte del Gobierno chino de la soja transgénica argentina, desarrollada por un equipo liderado por Raquel Chan, científica del CONICET y de la Universidad del Litoral, es un ejemplo virtuoso de la articulación público-privada que demuestra además la importancia de fomentar la inversión en Ciencia y Tecnología frente a aquellas voces que recomiendan no hacerlo y administraciones que hace no mucho tiempo incluso la redujeron”.

La tecnología que implementa la soja HB4 tiene dos propiedades distintas al resto de la soja. Por un lado, aumenta su resistencia a la sequía y no necesita tantos recursos hídricos para su desarrollo y por otro, tiene un rendimiento mucho más grande.

Si bien la aprobación se produjo ahora, el trámite de aprobación había sido presentado en China en 2016. Si tenemos en cuenta el momento en el que se desarrolló hasta el momento en que se aprobó, podemos ver que pasó una década.

De este modo, China se suma a los otros países que han aprobado esta tecnología, junto con Estados Unidos, Brasil, Paraguay y Canadá.