Retrocedieron los precios de los mercados internacionales de cereales y de trigo. Cabe recordar que para nuestro país la cosecha y el resultado del conflicto en Europa habían resultado en un aumento de divisas.

La baja de la demanda en China es lo que hizo que cayera también el mercado de la soja, teniendo en cuenta también que Estados Unidos comenzó a acrecentar la propia producción. En este sentido también hubo consecuencia tras el miedo a que se desacelere el crecimiento económico de China. Esto también interactúa con los rendimientos más altos de los bonos del Tesoro estadounidense, lo que se vio claramente restringido por el endurecimiento de la política monetaria de ese país.

Sin embargo, el jueves próximo será día fundamental para los mercados. Porque en esa misma fecha, el Departamento de Agricultura estadounidense va a publicar los datos que van a marcar el devenir de las expectativas de los mercados futuros. Es decir, sus propias proyecciones de oferta y demanda de granos.

Lo que se supone que va suceder es un 8% más de stock de soja bajista. Por ahora los precios siguen siendo elevados, de todos modos. Pero esto está atado a las proyecciones recién mencionadas y a cómo siga el conflicto, aunque esto último es probable que no provoque una transformación profunda en los meses que siguen, tal vez incluso durante todo el año. Esto abrió una ventana de oportunidades para nuestro país.

De todos modos, hay una alta demanda que no puede ser satisfecha con la producción y de ahí que los mercados futuros sufran variaciones importantes.