En Colombia están desarrollando un modelo de rastreo de ganado que permite realizar múltiples funciones, tanto de rastreo de los animales como las funciones de seguimiento cotidianas que se realizan sobre el ganado bovino para saber, en otras palabras, en qué parte del campo están las vacas. Pero también permite detectar anomalías cuando los animales no cumplen los parámetros que deberían y en ese caso, combinada con una aplicación, se emite una alerta.

Esto lo está realizando Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) y hasta ahora han utilizado 60 chips en las orejas de las vacas, que emiten una frecuencia de 30khz. En caso de que el animal tenga poca movilidad, entonces la aplicación lo detecta automáticamente.

Por supuesto, un uso alternativo de esto es saber cuándo nos están robando el ganado y a dónde lo están llevando. En Colombia esto se ha tornado una preocupación, sobre todo por el hurto del ganado a pie.

Pero una de las utilidades inmediatas es cuando se poseen campos demasiado extensos, a veces se tardan jornadas enteras en reunir todo el ganado. Y en estos casos el monitoreo no es nada exhaustivo y las soluciones llegan cuando ya es tarde. Es difícil aquí darse cuenta de cuándo una vaca no tiene la movilidad suficiente, sino que se hacen chequeos de rutina de tanto en tanto.

Este sistema, por el contrario, al mejorar el monitoreo aumenta la productividad. Lo bueno también aquí es que, por ejemplo, en Colombia, al tratarse de una investigación apoyada por el gobierno también permite cambiar el sistema de identificación del ganado y suprimir el marcado a fuego. Esto simplemente se reemplaza por un chip.