La agricultura y la robótica están cada vez más entrelazadas. La robótica está ayudando a los agricultores a mejorar la eficiencia de sus operaciones y a reducir los costos. Los robots agrícolas pueden realizar tareas como el riego, el cultivo y la cosecha, lo que libera a los agricultores para que se concentren en otras tareas. La robótica también está siendo utilizada para el monitoreo del medio ambiente y el control de plagas.

Sin embargo, ya existen granjas donde casi la mayor parte del trabajo está siendo realizado por robots.

Iron OX, una compañía de agricultura de precisión con sede en California, está desarrollando una granja en la que los robots realizarán todas las tareas, desde el riego hasta la cosecha. La compañía señala que sus robots son más eficientes que los trabajadores humanos, lo que permite que la granja funcione las 24 horas del día, los 7 días de la semana. Aunque la robótica está mejorando la eficiencia de la agricultura, también plantea algunos desafíos. Uno de ellos es el costo.

Para la automatización, Ox utiliza un robot que se llama Angus. El robot tiene inteligencia artificial y va acumulando aprendizaje, por lo cual cada vez ejecuta mejor sus tareas. Pero además, tiene la capacidad de eliminar automáticamente aquellas plantas que han sido infectadas.

Claro, estamos hablando también de granjas artificiales, principalmente Indoor.

Algunas de las contras hoy día son que todavía los robots agrícolas son caros, lo que hace que sean una opción poco viable para muchos agricultores. Otro desafío es el impacto laboral. Si los robots realizan todas las tareas en la granja, ¿qué sucederá con los trabajadores humanos? Probablemente nada. A medida que las tareas se complejizan y se automatizan también van subiendo los niveles de la producción, lo que hace que los humanos pasen a ocuparse de otros roles en las tareas productivas.