La palta es uno de los frutos más codiciados y sin embargo en nuestro país todavía se trata de un fruto caro. Eso se debe a que su producción, en su gran mayoría, se realiza en pocos países. Uno de los países que más producción de palta tiene es México y desde allí se exportan la mayor cantidad de paltas hacia el resto del mundo. 

En Argentina, la plantación de palta se inició a fines del siglo XIX, en la provincia de Tucumán. La palta es una fruta que se cultiva tanto en zonas templadas como en zonas tropicales.  

La palta tiene una textura cremosa debido a su alto porcentaje de grasa. El aguacate, sin embargo, es una fruta de sabor más dulce que la palta, y su pulpa es de color verde claro. La principal diferencia entre la palta y el aguacate es que la palta contiene más grasa.  

En Argentina, el crecimiento de la palta se inicia en el mes de marzo y finalmente los frutos se ven en el mes de agosto. A pesar de ser un fruto que proviene de climas tropicales la palta se adapta muy bien también a las altas y a las bajas temperaturas. Por lo cual no habría problema en cultivarla en climas como el que tenemos en Argentina, ya que se trata de un fruto de producción muy versátil. 

De todos modos, es un tipo de fruto que requiere cierto mantenimiento como por ejemplo un riego constante, pulverizaciones, fertilización. En este sentido la palta necesita para crecer también de suelos profundos y que tengan una buena permeabilidad. Además garantizar que las temperaturas no serán mayores a 40º pues esto causa que los frutos se deterioren. 

Para que la producción en el mercado local resulte rentable, un productor debe producir más de 15000 kg. De todos modos, la producción del planeta se concentra en un 40% en el norte de nuestro continente, sobre todo en Estados Unidos y en México.