El riego por goteo en la agricultura es una técnica que consiste en suministrar agua al suelo y a las plantas de cultivo directamente, a través de una manguera o un caño enterrado con pequeños agujeros

Estos agujeros se conectan a una fuente de agua a presión, como una bomba eléctrica. El agua se suministra a la planta a un ritmo lento y constante, lo que permite que se absorba mejor y evita que se pierda por evaporación.  

Hay países como Israel, donde estos sistemas de riego han sido muy efectivos en la agricultura. De todos modos, el riego por goteo no es solamente útil en zonas desérticas, sino que también es muy eficiente en zonas húmedas, donde el suelo está saturado de agua y las plantas necesitan un riego más controlado.  

Lo que hace el sistema de riego por goteo, con sensores incorporados, es medir la humedad del suelo y, en función de ello, determinar si se debe o no suministrar agua. Para ello se utilizan sondas específicas que se introducen en el suelo y detectan la humedad en función de la resistencia eléctrica. Si ésta es alta, significa que el suelo está seco y, por lo tanto, se activa el riego. De esta forma, se evita que el agua se malgaste y se riegue más de lo necesario.  

Las sondas están controladas por sensores que se conectan a un dispositivo central, llamado regulador de riego, que determina cuándo y cuánto tiempo debe funcionar el riego. La duración y la frecuencia del riego se pueden programar en función de las necesidades específicas de cada planta o cultivo.  

El riego por goteo es una técnica de riego muy eficiente y permite ahorrar agua, ya que el agua se suministra directamente a las plantas y al suelo, sin evaporarse. También es un sistema de riego muy flexible, ya que se puede programar para que se active y se apague en función de la humedad del suelo.