La agricultura biodinámica se basa en el uso de prácticas y técnicas sostenibles que respetan el medio ambiente. Esta forma de agricultura se practica en muchos países de todo el mundo. En este sentido, cada vez se incorporan más las prácticas sostenibles para el medioambiente en la agricultura, tanto de granja como en la agricultura industrial.

Las prácticas sostenibles en la agricultura biodinámica mantienen el suelo y el agua en buen estado, lo que permite una mayor productividad y calidad de los cultivos. La agricultura biodinámica también se enfoca en el uso de insumos naturales, como los la utilización de compost y los fertilizantes orgánicos.

En algunos lugares, como en Argentina, la agricultura biondinámica se ha implementado con éxito y ha sido muy bien recibida por la población. La agricultura biodinámica es una alternativa interesante para aquellos agricultores que buscan reducir el impacto negativo de sus actividades en el medio ambiente. Esto se puede también intercalar con otras prácticas como los cultivos de cobertura para evitar la sedimentación del suelo y la aplicación desmedida de herbicidas y plaguicidas. La agricultura biodinámica es una manera sostenible de producir alimentos de alta calidad y de minimizar el impacto ambiental de la actividad agrícola.

La agricultura de cobertura, también conocida como agroforestería, es una técnica de agricultura sostenible que busca preservar el recurso hídrico a través de una cubierta vegetal permanente. Este método de cultivo consiste en cultivar árboles o arbustos en combinación con cultivos anuales o perennes, utilizando un solo espacio y una misma área de suelo.

La agricultura de cobertura puede mejorar la calidad del suelo, aumentar la fertilidad, mantener la humedad, reducir la erosión, controlar las malezas, mejorar el microclima y aumentar la biodiversidad. También puede proporcionar forraje, leña y otros productos para el uso humano o animal. La agricultura de cobertura es una técnica antigua que se ha practicado en todo el mundo durante muchos siglos. Sin embargo, ha ganado popularidad en las últimas décadas debido a sus muchos beneficios ambientales y económicos.

Sin dudas, todas estas buenas prácticas combinadas mejoran la calidad de la producción, pero además, hacen que el mundo sea un mejor lugar para vivir.